Retornar a la Habana con Guillén Landrián (2013)

Nota: A un año de realizar esta reseña, Retornar a la Habana fue escogida por la Asociación de Documentalistas de Puerto Rico para formar parte de la 4ta muestra de cine documental Latinoamoérica en Nosotros y será proyectada el miércoles 2 de septiembre de 2015 a las 8:00PM en Cinema Bar.

Presione sobre el afiche para más información sobre el evento.

11781794_718274991649764_3093994262166951234_n


-el sujeto desde afuera

En el intento de capturar un personaje ya fenecido, el cine-documental ofrece muchas posibilidades de recreación. Viendo el mediometraje documental de Raydel Araoz y Julio Ramos, Retornar a la Habana con Guillén Landrián (2013), pienso en la particular relevancia que cobra la persona escogida para representar a ese otro perdido (desde la muerte inalcanzable) con sus memorias y palabras.

Antes de conocer al sujeto central, y de escuchar a la autora de la interpretación que obtendremos del mismo, el filme comienza con una sonoridad interesante. Al principio, notamos que el texto de los créditos está acompañado por un sonido que parece simular una maquinilla. Bajo un fondo negro leemos algunas citas iniciales, vemos el título y de pronto nos topamos con la primera imagen; revelándonos así el origen del sonido: Un hombre está tallando las letras de una lápida en mármol.

De entrada, lo que asumí era un ejercicio trillado (tantas películas apropian esa estética del typing como artificio de la “seriedad”) se torna en una referencia directa al arte de plasmar el pasado como finalidad temporal y, al mismo tiempo, como puente hacia la sensación de inmortalidad que provee el recuerdo. O sea, esto me sugiere la esencia de todo texto lapidario, incluyendo el cine-documental; la gran metáfora de la captura irrepetible.

Una vez ha concluido la labor del tallador, seguimos el destino sepulcral de sus letras y llegamos al cementerio. Hay una sola mujer, llorosa y emprendida, frente a la tumba. Chocamos, de pronto, con la grabación casera de un hombre hospitalizado. Nicolás Guillén Landrián, intuimos, permanece relativamente tranquilo (con una serenidad que revela tanto tristeza como aceptación de lo inevitable) y escuchamos una voz extradiegética que afirma nunca ha visto el vídeo que presentemente se explora en la pantalla. De pronto regresamos al ahora-narrativo y la mujer tiene nombre. Gretel Alfonso, la viuda del personaje titular, será nuestra guía.

Durante el transcurso, la película va elaborando dos textos simultáneos. Por un lado, tenemos las palabras de Gretel que van creando una imagen de Nicolás. Nos relata la trayectoria pública de su compañero. Aprendemos sobre sus inicios como documentalista cuasi avant-garde, sus crecientes problemas con las autoridades cubanas, su consiguiente tiempo en prisión (muy evocadoramente descrito con un simple gesto de pasarse las uñas sobre la piel) y su eventual llegada a los Estados Unidos, espacio donde tampoco es aceptado del todo; no es el tipo de disidente que la comunidad cubana del exilio, como sabemos muy conservadora, suele apoyar.

Entonces, el otro texto se va desarrollando exclusivamente con el montaje. Es aquí donde las palabras de Gretel cobran otra dimensión, pues el personaje de ella va formándose ante el espectador. Ya no es una simple herramienta narrativa, nuestro acceso al inefable Nicolás, sino que ella se torna un sujeto particular en sí; un objeto de contemplación en el proceso del espectador ante la película. Su modalidad de expresión y su carácter de observadora-partícipe es magnificado en el uso del rotoscope, en la estética de trazar sobre la imagen grabada y crear una animación de la realidad.

El filme de Araoz y Ramos se puede ver como un comentario sobre el arte de contar y documentar. Este aspecto discursivo, que bien podría considerarse como parte de la estética del metatexto (en mi opinión una de las particularidades del cine-documental como medio en sí mismo), se hace expreso con la última secuencia.

Al final retornamos al principio y, ya tras el entierro de Nicolás en la Habana, Gretel se sienta frente al televisor para ver su fenecido compañero en el hospital. Hay una toma interesante que nos presenta a Gretel observando mientras en la pared, a sus espaldas, cuelga una foto de ella misma cuando era joven. Notamos que sus lágrimas han reemplazado el ritmo y propósito de sus palabras. Entonces entrecortamos con el hospital donde alguien hace un comentario sobre la relación entre Nicolás y el mar. Ahí, el propio video casero hace la relación visual y observa al mar por la ventana. Cortamos de nuevo al presente, las manos de Gretel sobre el control, el mar en el televisor y el sonido de que todo se apaga.

Tras el rito de los créditos fílmicos, pienso en la manera que se nos revela a ambos personajes. Más allá de la figura socio-cultural (cineasta, pintor, disidente), ¿quién era Nicolás Guillén Landrián? ¿Será posible accesar el pasado? ¿Será necesario asumir que de fácil recreación, de la mera exposición de datos biográficos, se nos puede revelar algo?

Desde que conocemos a Gretel, me parece que el documental indirectamente propone (en mi lectura, más no así necesariamente en la intención de los cineastas) que si bien podemos aprender algunas de las concepciones sobre ese otro, al final éste es un tótem; algo culminado que podemos explorar pero nunca comprender del todo. Lo que sí tenemos acceso es a la persona que permanece, a la Gretel que recuerda y nos narra.

Como plantea una de las películas del propio Nicolás, “el / fin / pero / no / es / el / fin”. Tal vez esa es la diferencia entre interiorizar una memoria y su, necesariamente infructuoso en términos afectivos, ejercicio de representación externa. Igual vale la pena escuchar. Por eso nos sentamos con Gretel.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: